martes, enero 29, 2013
las estrellas no salieron
entre el cielo y el infierno
juegan a los dados en un bar de carretera
es nuestro destino
lo que apuestan
nos sacuden, nos arrojan
me aferro a las volutas de tu risa
a tu cintura de oro y ámbar
estar cerca de ti,
siempre me alejará de la muerte
eres mi coartada
mi espejo retrovisor
lunes, diciembre 03, 2012
la roca
domingo, octubre 07, 2012
puente
miércoles, septiembre 14, 2011
destino
domingo, marzo 06, 2011
miércoles, febrero 16, 2011
martes, febrero 01, 2011
viernes, octubre 08, 2010
(a mitad de camino entre la tierra y el cielo)
martes, septiembre 28, 2010
viernes, septiembre 24, 2010
jueves, junio 10, 2010
jueves, mayo 20, 2010
a la fruta prohibida,
le pondría tu nombre...
al silencio un par de brazos que te busquen
al abismo de la luz, un cerrojo con tus labios
a la frágil letanía de la luna,
el ansia de mis manos
al color del arcoiris un atuendo de deseos
al espejo del arroyo, el beso más profundo
a un jazmín recién abierto
brisa de tu pecho
al camino fragmentado
puentes de memoria omnipresente
a los cristales del alba,
el rocío esclavo de la noche
a las estrellas del insomnio
el delta indescifrable de tu pelo
a todo el universo haría, parte indivisible
del arcano de tus ojos
hasta encontrar una respuesta
domingo, enero 03, 2010
lunes, diciembre 07, 2009
intención
Tengo la obligación de imaginarte
creando una parcela de vértigo a mi antojo
y sutilmente
dar color a tu cabello,
dibujar a grandes trazos tus pupilas,
fijarle formas a tu cuerpo,
vestirte de blanco si vas a venir de día
o azul oscuro si voy a iluminarte con la luna
Abro entonces en mi noche
un margen de silencio transparente
hasta inventar un encuentro en el insomnio
y fugar con mi locura verosímil a tus labios
para atrapar cada lágrima tuya en mi almohada
Nada hay más abstracto
que zurcir melancolías con pasiones simuladas,
pero al menos,
puedo oír tu voz y abrigarme de caricias
mientras pienso
¿qué estarás haciendo ahora?
¿qué hora es en nueva york?
martes, octubre 27, 2009
poema del encuentro
una historia siempre se escribe de a dos
nace en el deseo de encontrarse
es la síntesis del beso que germina
avanza en línea recta
o trazando una espiral
pero sabe de memoria hacia dónde se dirige
entretanto, quedan cartas de testigo
o pequeños espejismos de la mente
que todo lo idealiza
también suceden noches infinitas
soledades embriagadas que pierden la esperanza
que sólo recuperan suplicando amanecer
encontrarse o encontrarnos
haber hecho el camino poseídos por el ansia del sediento
cultivando la certeza de abrazarse
de mirarnos, de tocarse
de besarnos
dividir el viejo sueño en dos mitades
y quedarnos, tu con mis delirios
yo con el prodigio de tu luna
el poema del encuentro concluye cualquier noche
- no importa en que ciudad
ni el huso horario -
el viejo sueño se convierte en un abrazo
y la promesa del reencuentro
inicia otro camino
...

