miércoles, septiembre 14, 2011

destino


un cuerpo 
siempre es una playa
el paisaje donde apearse 
de los miedos
un lugar donde quedarse siempre
he llegado hasta aquí
hasta vos
hasta el borde del abismo
la noche se acrecienta y nos empuja

temblando como besos en mitad de la tormenta
hemos llegado juntos,

arrastrando soledades
en silencio
ávidos / desnudos,
al calor de mil caricias
a fundir la cera con la arena
en una curva
espacio / tiempo,
besos / carne


 

domingo, marzo 06, 2011

conclusiones al azar



finalmente he descubierto
que en ti viven dos mujeres,
que buscan protagonismo
y lloran cada cual a su manera,

sinónimos que ocupan idéntica cama,
antónimos que deshabitan el mismo corazón

he descubierto inmersa,
en esa oscuridad de estrellas inventadas adrede,
la misma soledad que las contiene,
insobornable y hereje

que una -la más débil-
disimula detrás de una sonrisa empecinada
y que la otra, 
deja fundir en miles de palabras optimistas
amor y fantasía

tal vez ahora, después de mi diagnóstico,
tu mujer blanca y convexa, 
la que ordena y obedece los preceptos racionales
me destierre de su vida,
borre mi rostro imaginario
y deshilache mi nombre letra a letra

pero guardo la esperanza
de que tu parte cóncava,
la que vuela y es capaz de transformar el mundo
en un espejo de osadía,
reconozca esta soledad en simetrías y me acepte

porque ya sabemos que dos solos, 
simplemente, si se miran,
ya no están tan solos.





miércoles, febrero 16, 2011

evocación

los abrazos suelen esconderse entre los árboles
eso me decías cada vez que te soñaba
ahora cuando miro el bosque
entre ramas que semejan tu cabello
y hojas que se visten con tus manos
busco aquel abrazo interminable
convocado por la luna
toda tu te alejas de mi pulso
y es la vida como un río 
la que arrastra tu perfume
la orilla es un refugio
el lugar definitivo 
para ver como te pierdes de mi vista
quizás debí arrojarme al río aquella vez
quizás el río que es la vida y se dirige al mar eterno
te devuelva a mi en otro río
en otra vida

martes, febrero 01, 2011

poema cursi
cada vez que te miro 
me pasan cosas diferentes
unas veces 
correría  hasta tu lado
simplemente 
para gritar que te adoro

otras, nada más 
te tomaría de la mano 
para llevarte muy lejos
casi siempre 
me arrebata el deseo de besarte 
y respirar por tu boca
en ocasiones 
cuando estás triste 
sólo quisiera escucharte
y si tus ojos se humedecen, 
beberme tus lágrimas
pero nunca, 
cada vez que te miro, 
puedo dejar de mirarte

viernes, octubre 08, 2010

Encuentro
(a mitad de camino entre la tierra y el cielo)


sin que yo me diera cuenta
el ángel se posó en el cáliz de mis ojos
volaba con sus alas rotas,
traía en la mirada atisbos de una luz antigua,
palabras como amor, dolor, angustia o utopía
quebraban el cristal en fuego de su boca,
y sólo con la voz, amanecida en anárquico crepúsculo,
gritaba su congoja
miré a través de sus pupilas
y vi un cielo cubierto con nubes de carbón,
aves que eran sueños y deseos
promesas y añoranzas
huían de la tormenta hacia un abismo,
y en sus labios
el trigo marchito de los campos
ya no presagiaba un pan eterno cada primavera
supe que renacería
al ver sus manos blancas,
invictas, premonitorias...
dispuestas a escribir la vida
cuantas veces fuera necesario,
y un halo misterioso que brotaba en el deseo de su cuerpo,
círculos concéntricos de música perenne
porfiados en hacer de todas las estrellas,
azules nomeolvides

martes, septiembre 28, 2010

dolor okupa
sé de tus labios altruistas
orfebres infatigables
de besos apocalípticos,
agradables y empeñados en surcar
la tierra prometida 
en que pueden convertir mi cuerpo
se de tus ojos infinitos
surgidos en perspectiva,
del rayo delirante
que moldea el cielo azucarado
donde despliego alas en vuelo
sólo de imaginarte
sé de tus manos artesanas
alquimistas hacedoras de la lluvia
que profana amaneceres,
etéreas y silenciosas
ardiendo en la vigilia de una noche
ejecutada por el día
pero también sé,
de este dolor okupa en mi pecho
espada de dos filos 
indiferencia y condena del mundo
que exilia nuestra esperanza, 
la última esperanza, tal vez, 
de seguir juntos
hasta el final del camino

viernes, septiembre 24, 2010

ciudad maldita,
furor adolescente desatado
en el espacio suburbano

un hombre, una mujer
se miran, se desean
él es un héroe de arrabal
violento,
dispuesto a redimirse

ella... la versión moderna del silencio,
melodramática y con formas
de lujuria geografía
llueve a cántaros
en la frontera
gris del infortunio,
de sus almas impostoras
se abrazan y caminan

se pierden en la noche
que condena a los que sueñan