martes, enero 29, 2013

POEMA 99

las estrellas no salieron

entre el cielo y el infierno
juegan a los dados en un bar de carretera

es nuestro destino
lo que apuestan
nos sacuden, nos arrojan

me aferro a las volutas de tu risa
a tu cintura de oro y ámbar

estar cerca de ti,
siempre me alejará de la muerte

eres mi coartada
mi espejo retrovisor

4 comentarios:

©Laura Caro dijo...

Me gusta este poema; especialmente los versos finales, que le dan mucho brillo.

Un abrazo grandote, amigo.

sarovsky dijo...

Llevabas razón, hemos perdido esta costumbre de leernos por esta vía... Ayer en los poemas que llevaste leí este y recordé como puede parecer simples la manera como alguién es capaz de poner en palabras lo que tantos sienten. Escribamos, pues! :)

Rosario Miloro Costas dijo...

Este poema no lo conocía. la ide de un destino que nos maneja o juega con nosotros y el amor como vida y refugio ante la adversidad es muy sugerente y con un final redondo. Es muy hermoso, Marcelo.



Rosario Miloro

Marisa dijo...

Es una gran suerte tener
siempre alguien o algo a
que agarrarse.

Un fuerte abrazo