martes, septiembre 28, 2010

dolor okupa
sé de tus labios altruistas
orfebres infatigables
de besos apocalípticos,
agradables y empeñados en surcar
la tierra prometida 
en que pueden convertir mi cuerpo
se de tus ojos infinitos
surgidos en perspectiva,
del rayo delirante
que moldea el cielo azucarado
donde despliego alas en vuelo
sólo de imaginarte
sé de tus manos artesanas
alquimistas hacedoras de la lluvia
que profana amaneceres,
etéreas y silenciosas
ardiendo en la vigilia de una noche
ejecutada por el día
pero también sé,
de este dolor okupa en mi pecho
espada de dos filos 
indiferencia y condena del mundo
que exilia nuestra esperanza, 
la última esperanza, tal vez, 
de seguir juntos
hasta el final del camino

8 comentarios:

Inés dijo...

Marcelo, seguiremos juntos el camino.
Ese dolor okupa en tu pecho tiene cura en sus labios, en sus ojos y en sus manos. Maravilloso el poema.
Me ha gustado mucho,
Un abrazo enorme y muchos besos,

Laura Caro dijo...

Qué gozada de poema.
Muy acertada la metáfora de la okupación.
Un beso.

carmen jiménez dijo...

Uno/a no llega a distinguir si el dolor okupa la última esperanza u okupa todo el camino de la vigilia. Sea como sea, el dolor okupa un espacio inconmesurable.
Un abrazo y mis felicitaciones. Es un placer haber descubierto una poesía tan artesana alquimista hacedora de versos que profanan una noche de insomnio.

en las nubes dijo...

Que malos son los dolores, ya sean okupas o de cuello...

MarianGardi dijo...

Sin mentirte, porque no puedo mentir demasiado, a veces por compasión un poco, sí.
Te digo que este poema es una delicia.
Deliciosamente me dedspido hasta mi regreso de la aventura por centro Europa.
Un abrazo amigo

MiLaGroS dijo...

Me encanta. Parece esrito para mi. Esribes muy bien . Un abrazo. Volveré

ROCIO dijo...

Estupendas tus letras Marcelo, ahora que tengo un ratín os visito.

Un abrazo

Rocío

mi dijo...

Que bueno está! EUCHY